miércoles, 25 de febrero de 2026

In Conversation with Fernando Rodríguez De Mondesert - Entrevista por Danilo Navas para Latin Jazz Network

In Conversation with Fernando Rodríguez De Mondesert
Entrevista por Danilo Navas para Latin Jazz Network

El pasado 13 de febrero Danilo Navas, fundador y editor en jefe de Latin Jazz Network, publicó la entrevista titulada: In Conversation with Fernando Rodríguez De Mondesert (En conversación con Fernando Rodríguez De Mondesert).

A continuación hacemos entrega de la traducción de este ¨conversao¨ ( Enlace del artículo original https://latinjazznet.com/interviews/in-conversation-with-fernando-rodriguez-de-mondesert/ )


Durante 20 años, Jazz en Dominicana (jazzendominicana.com) ha sido el corazón de la escena jazzística del país. Para celebrar este aniversario histórico, conecté con su fundador, el visionario cultural Fernando Rodríguez De Mondesert, para conversar sobre su invaluable y profunda dedicación a la música, el arte y la cultura.

Tras nacer en Santo Domingo y formarse en Nueva York, Fernando desarrolló una exitosa carrera en el sector del transporte internacional de mercancías y la logística, ocupando puestos de alta dirección en empresas como FedEx y DHL. Sin embargo, su pasión de toda la vida por el jazz lo impulsó a una nueva misión. En 2006, fundó el emblemático proyecto Jazz en Dominicana. Para 2008, abandonó por completo su vida corporativa para dedicarse por completo a informar, promover y posicionar el género jazzístico en la República Dominicana, mostrando su talento único al resto del mundo. Este cambio de rumbo marcó el inicio de una nueva era para la escena jazzística del país, impulsada por su singular visión y su incansable energía.

A través de su plataforma, Fernando se ha convertido en la figura central del jazz dominicano, construyendo un ecosistema de promoción y apoyo. Como periodista prolífico y miembro de la Jazz Journalists Association (Asociación de Periodistas de Jazz), ha escrito más de 2700 artículos y contribuye con una columna a la revista Ritmo Social, además de escribir para reconocidos medios internacionales como All About Jazz y Latin Jazz Network. Como productor, ha sido la fuerza impulsora detrás de más de 1500 eventos en vivo, incluyendo la icónica serie semanal Fiesta Sunset Jazz y 14 años consecutivos de conciertos para el Día Internacional del Jazz. Su trabajo se extiende a la autoría de una serie de libros de ocho volúmenes que documentan la historia del jazz de la nación, escribiendo notas para 14 álbumes y cofundando el South Florida Dominican Jazz Fest. Por sus monumentales esfuerzos, ha recibido numerosos elogios de instituciones como la UNESCO, el Ministerio de Cultura y el Instituto de Jazz Herbie Hancock, junto con un prestigioso Premio Casandra, consolidando su legado como una figura cultural fundamental.
¿Cómo y en qué contexto se creó Jazz en Dominicana? ¿Qué espacio sentían que debía llenarse en la escena cultural del país?

El proyecto nació en octubre de 2006, inicialmente como un blog para informar sobre el jazz que se interpretaba en nuestro país (tanto por nuestros músicos como por los de otros países) y sobre lo que nuestros músicos de jazz hacían en el extranjero. Antes de su primer aniversario, en septiembre de 2007, se inauguró nuestro primer espacio de jazz en vivo: Jazz en Dominicana en Casa de Teatro.

Durante los últimos 20 años, hemos creado una serie de productos y servicios para cumplir nuestra misión; algunos de estos son: 
– Espacios de Jazz en Vivo: Más de 14 durante este período, lo que se traduce en más de 1500 eventos semanales. El Fiesta Sunset Jazz, que se celebra todos los viernes desde diciembre de 2009, es un evento destacado. 
– Colaboraciones con medios impresos y radiales: All About Jazz, Jazz Times Digital, Ritmo Social, Latin Jazz Network y más. 
– Liner Notes (Notas de portada) para grabaciones: 14 hasta la fecha. 
– Libros: Ya hemos publicado 7 y el octavo está a punto de salir.

Nuestros objetivos fueron muy claros desde el principio: apoyar la difusión del jazz en la República Dominicana; contribuir a elevar el nivel musical y cultural del país; diversificar el público que se acerca al mundo del jazz; contribuir a aumentar la disponibilidad de espacios que ofrezcan presentaciones en vivo de músicos locales; y servir como herramienta de referencia para interesados ​​en el tema, amantes de la música, músicos, educadores y estudiantes, prensa, organizadores de eventos y público en general.


Antes de la creación de la plataforma, ¿cómo percibías la visibilidad del jazz dominicano, tanto a nivel local como internacional?

La visibilidad era casi imperceptible. Los músicos y sus seguidores eran bastante visibles. Nuestro artista de jazz por correspondencia internacional en ese momento era Michel Camilo. Había otros, pero solo conocidos por el pequeño grupo selecto mencionado anteriormente. Lo mismo ocurre con un excelente grupo de músicos locales. Gran parte de la promoción e información se difundía de boca en boca. Otra parte se transmitía a través de un pequeño grupo de programas de radio.


Jazz en Dominicana funciona como un archivo, un escaparate y un espacio de reflexión. ¿Cómo defines su misión principal hoy?

Nuestra Misión: Posicionar y promover el género del jazz en la República Dominicana; así como nuestra Visión: Ser un canal importante para el apoyo a la cultura dominicana; siguen siendo las mismas, y a través de la diversidad de productos y servicios, no solo seguimos cumpliendo con ella, sino que nos hemos convertido en una voz muy respetada a nivel local e internacional. Nuestra colaboración con entidades como el Día Internacional del Jazz, el Museo de Jazz de Nueva Orleans, Latin Jazz Network, y otras han permitido que muchos artistas locales se den a conocer más allá de nuestras fronteras.


¿Cuáles han sido los mayores desafíos —técnicos, editoriales o financieros— para sostener una plataforma independiente dedicada al jazz?

Diría que los principales desafíos siempre han sido el apoyo financiero (tanto privado como gubernamental).

Las empresas privadas siempre usan la famosa frase: el jazz no vende. El gobierno hace casi lo mismo.

La realidad es otra: si nos fijamos en que durante este período hemos realizado más de 1500 eventos semanales (sin contar grandes conciertos ni similares) en los que muchos grupos debutaron oficialmente o presentaron sus conceptos musicales; conciertos temáticos; homenajes y más, el público asistente ha disfrutado de todo tipo de jazz, blues, bossa nova y otros estilos. Han vivido momentos enriquecedores de jazz instrumental y presentaciones vocales a cargo de más de 300 músicos y vocalistas de todo el país y artistas visitantes de Estados Unidos, Puerto Rico, Cuba, México, España, Francia, Italia, Alemania, Jamaica, Curazao, Aruba, Rusia, Holanda, Dinamarca, Israel, Argentina, Brasil, Venezuela, Perú, Chile, Haití, Canadá y Ecuador. Si consideramos una media de 90 asistentes por evento, más de 130.000 han disfrutado hasta el momento de los mismos. 


Desde su perspectiva, ¿qué características distinguen al jazz de República Dominicana de otras escenas del Caribe y Latinoamérica?

El jazz es un lenguaje musical que une a personas de todo el mundo. Si bien está en constante evolución y crecimiento, sus expresiones como lenguaje se nutren de la incorporación de nuevos léxicos de todo el mundo.

No obstante, los modismos que surgen del patrimonio cultural de cada país, al fusionarse con el jazz, producen nuevos sonidos y los enriquecen enormemente. Ejemplos como Cuba y lo que se conoce desde hace muchos años como jazz afrocubano, y Brasil, con su influencia en la bossa nova, la samba y otras.

Poder contar con músicos que puedan interpretar todo tipo de géneros y subgéneros del jazz, y al mismo tiempo interpretar nuestra música folclórica como el merengue, mangulina, pri-pri, guloya, bachata y muchos más, enriquece aún más el lenguaje del jazz.

Lo mismo podría decirse del resto de las islas del Caribe y de las culturas de algunos países de América Central y del Sur.
La plataforma documenta tanto a músicos consagrados como a nuevas generaciones. ¿Cómo se equilibra la memoria histórica con la promoción del talento emergente?

Desde el principio, la idea fue partir de lo que ocurría en aquel momento. Hubo muchas presentaciones de músicos veteranos y jóvenes, casi como encuentros entre jóvenes y veteranos, una especie de enseñanza en el escenario, un relevo a través de sesiones de improvisación y conciertos.

Así que me facilitó la escritura, ya que estuve en contacto con los principales músicos desde los 80 hasta la actualidad. Luego comencé a presentar a nuestros excelentes músicos de antaño y a los nuevos talentos mediante entrevistas.

En 2019, tras ganar los Global Blog Awards, acepté la oferta exclusiva de recopilar mis mejores entradas de blog en un libro publicado por Ukiyoto Publishing Company. Decidí convertir “Jazz en Dominicana: Serie de Entrevistas 2019” en un libro, que se publicó en febrero de 2020. A este le siguieron “Mujeres en el Jazz en la República Dominicana”, “Jazz en Dominicana – Las Entrevistas 2020, 2021, 2022, 2023, 2024” y, en pocas semanas, “Jazz en la República Dominicana – Las Entrevistas 2025”.

Cada una de estas publicaciones ofrece un vistazo a la vida de diversos actores que han formado, forman y formarán parte de la escena del jazz en nuestro país. Lo que las hace especiales y únicas es que no solo están escritas en español e inglés para ampliar su alcance, sino que también están integradas con Realidad Aumentada. Cada capítulo finaliza con un código QR que los lectores pueden escanear para acceder a la música del entrevistado o artista.

Hasta la fecha, estos libros contienen entrevistas con 73 músicos, educadores, productores de festivales, eventos y programas de radio, así como los perfiles de 50 mujeres que han hecho y continúan haciendo contribuciones significativas a todos los estilos y épocas de la historia del jazz en la República Dominicana.


¿Qué papel juegan la educación musical y las escuelas de jazz en el crecimiento de la escena actual del jazz dominicano?

El jazz es la columna vertebral teórica de la música contemporánea. Por eso se volvió académico. Un estilo musical, un tipo de música que surgió y creció, desarrollándose naturalmente dentro de una sociedad, se ha convertido en el contexto teórico para el aprendizaje de la música contemporánea. Por eso la educación en jazz es tan importante. Estas instituciones pueden brindar a los estudiantes maneras de preservar las tradiciones del jazz, transmitirlas, desarrollarse como músicos y crecer personal y profesionalmente.

Así, donde ayer había muchos músicos autodidactas, ahora hay músicos con formación profesional que se están consolidando no solo como músicos, sino en todos los aspectos de la industria musical. Y esto es muy gratificante para todos los que nos preocupamos por el género, su permanencia y su continuo crecimiento.


En un ecosistema dominado por las redes sociales y el consumo acelerado de contenido, ¿cómo podemos fomentar una escucha y apreciación más profunda del jazz?

Esta es una pregunta que nos afecta a todos los actores de la escena del jazz en nuestro país: educadores, periodistas, presentadores de programas de radio, productores, promotores y amantes del jazz. Y es nuestra responsabilidad animar al público, a los jóvenes músicos y, especialmente, a los estudiantes.

Nuestro trabajo diario consiste en promover y estimular a nuestros lectores, oyentes y estudiantes a "estudiar y apreciar el jazz"; pero (en mi opinión) de una manera divertida, no pretenciosa.

Asistir a conciertos en vivo ofrece experiencias únicas, transmitiendo una energía que las grabaciones simplemente no pueden igualar: la emoción pura de los músicos tocando juntos frente a un público, sin repeticiones, es una experiencia poderosa y emocionante de presenciar en primera persona, que permite ver la música creándose ante tus ojos, en una sala llena de gente que está allí para escucharla.


¿Hay algún artista, proyecto o momento documentado por Jazz en Dominicana que consideres particularmente emblemático?

Muchos. Desde el principio, nos hemos involucrado profundamente y comprometido a proclamar con la mayor fuerza posible que nuestro jazz no tiene nada que envidiar al jazz de otros lugares. Ya sea mediante el lanzamiento de un álbum, la publicación de un libro, llevando a un grupo local a un festival internacional, siendo miembro de un jurado, colaborando en noticias o radio, como escritor invitado o colaborador, o colaborando en la organización del Día Internacional del Jazz o del Museo de Jazz de Nueva Orleans; a través de estos escritos, eventos y más, hemos contribuido y seguiremos contribuyendo a la cultura de la música, especialmente del jazz, en nuestro país. ¿Qué tipo de respuesta han notado del público no especializado? ¿Ha cambiado la percepción del jazz con los años?

La famosa idea errónea de que "el jazz es para la élite cultural" estaba muy presente en la República Dominicana cuando empezamos. Nosotros, junto con muchos otros, durante este tiempo, hemos estado promoviendo de que el jazz es para todos, no importando su estado músico-cultural.


¿Cómo dialoga el jazz dominicano con otros géneros locales como el merengue, la bachata o la música afrocaribeña?

Durante bastante tiempo, los grupos de jazz han incorporado nuestros ritmos folclóricos más conocidos a su música. Pero diría que en los últimos 15 años no solo han tenido una mayor presencia, sino que una gama más amplia de estos ritmos autóctonos se han hecho presente en sus grabaciones y presentaciones. La incorporación y colaboración de músicos de géneros como el merengue típico en grabaciones de jazz ha servido para "validar" su presencia en el jazz.


Desde su punto de vista, ¿qué tipo de apoyo institucional o políticas culturales se necesitan para fortalecer el jazz en el país?

Más que nada, debe ser un esfuerzo conjunto de todos los actores. No se puede lograr con uno o dos.

El principal punto de partida es que las instituciones reconozcan que tenemos una escena de jazz vibrante que merece ser reconocida y fomentada para asegurar su continuidad y crecimiento.

Hay ciertas realidades y necesidades que debemos reconocer. Por ejemplo, prácticamente no hay ningún lugar donde tocar jazz regularmente fuera del Fiesta Sunset Jazz en Santo Domingo (viernes) y los Lunes de Jazz en Santiago (lunes). Más allá de esos espacios, las oportunidades son escasas. A esto se suma la lamentable realidad de que ni el gobierno ni los patrocinadores privados apoyan estos proyectos alternativos como merecen. Todo se centra en lo que vende, en lo que genera ganancias.

Esta realidad nos golpea con más fuerza cada año, sobre todo considerando que el porcentaje de personas que disfrutan del jazz aquí es muy pequeño en comparación con otros países latinoamericanos como México, Argentina y Colombia. En esos lugares, existe una mayor tradición de asistir a conciertos de grupos locales de jazz, y los artistas reciben apoyo tanto de instituciones gubernamentales como privadas. Como resultado, pueden mantener salas, conciertos y festivales.


¿Qué tan importante es la documentación digital (entrevistas, reseñas, archivos) para preservar la memoria musical dominicana?

De suma importancia. La historia del jazz en nuestro país se ha transmitido de boca en boca desde sus inicios. A medida que los músicos mayores fallecen, también lo hacen sus piezas clave, lo que dificulta definir con precisión el Quién, el Qué, el Dónde, el Cuándo, el Porqué (y, a veces, el Cómo).

No pretendo haber cubierto el 100% del jazz y su historia durante estos 20 años, pero diría que casi. Se puede encontrar en un solo lugar lo que ha sucedido y está sucediendo en la escena del jazz en nuestro país desde octubre de 2006.


¿Cómo visualiza el futuro de Jazz en Dominicana en los próximos cinco años?

Siendo firmes en todas nuestras acciones. Persistir, continuar, serían los verbos; persistencia, continuidad, serían los atributos aplicables al trabajo que hemos hecho, estamos haciendo y esperamos seguir haciendo.

Años dedicados a trabajar con una idea central, en diversos campos y en múltiples entornos: promocionando el jazz, exhibiéndolo, escribiendo sobre él. Abriendo, tanto para músicos nuevos como experimentados, diversos espacios donde expresarse. Perseverando, con tenacidad, en crear y compartir continuamente una historia viva, conociendo y respetando a los precursores.


Finalmente, ¿qué mensaje les darías a los jóvenes músicos, gestores culturales o comunicadores interesados ​​en documentar y promover el jazz del Caribe?

Trabajen con mucho amor, respeto, entusiasmo, dedicación y pasión. Acérquense a los demás. Les sorprendería saber cuántos de nosotros estaríamos encantados de ser mentores en estos esfuerzos.

Agradezcan a todos: a quienes han tocado y continúan compartiendo su talento en los escenarios; al maravilloso público que asiste; a quienes han organizado eventos y conciertos; a quienes han apoyado estos eventos; a los medios de comunicación; a nuestros grandes amigos y familiares.



Danilo Navas
13 de febrero de 2026
Editor web, periodista musical, gestor cultural y de las artes. Fundador y editor jefe de Latin Jazz Network, World Music Report, That Canadian Magazine y Jazz da Gama. Radicado en Toronto, Canadá, es un comunicador apasionado y un comprometido defensor de las artes.

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