jueves, 10 de septiembre de 2026

Nace un nuevo espacio de jazz en vivo en la zona norte!

Nace un nuevo espacio de jazz en vivo en la zona norte!

Buenas noticias para los amantes del jazz en la zona norte, nacen los Live Jazz by the Sea en el Waterfront Playa Alicia.

Todos los segundos y últimos Jueves de mes, el Sosúa Jazz Collective inicia su residencia de Jazz en el Waterfront Playa Alicia Restaurant and Villas.

Buena música, vistas al océano y una velada que merece la pena disfrutar en el restaurant cuyos menús, cuidadosamente elaborados, incorporan ingredientes de origen local en exquisitos platos que reflejan a la gente del lugar y al mundo que les rodea.

El Sosúa Jazz Collective son: Enrico Acosta: Percussion; Josh Messer: Sax; Alejandro Nunez Bajo; y Juan Guivin (Guitarras y Dirección)

Evento: Live Jazz by the Sea
Fechas: Segundo y último jueves de mes
Hora: 7:00PM
Lugar: Waterfront Playa Alicia Restaurant and Villas
Dirección: Calle Dr. Rossen, esq. Calle Sin Salida, El Batey, Sosúa
Para informaciones y reservas: 809-571-3024
WhatsApp: 809-571-3024

miércoles, 9 de septiembre de 2026

El baterista Javier Robiou debuta cuarteto en el Fiesta Sunset Jazz

El baterista Javier Robiou debuta cuarteto en el Fiesta Sunset Jazz

Este viernes 11 de septiembre el Fiesta Sunset Jazz, se honra de presentar al debutante cuarteto del baterista, compositor y líder de grupo Javier Robiou!

Javier Robiou comenzó a tocar la batería a la edad de 3. Estudió con Ely Vásquez y luego Remy Taveras, quien le empujó a estudiar percusión clásica en el Conservatorio Nacional de Música. A esa edad (14-16) ya el tocaba con Gustavo Rodríguez, Jacques Martinez Campisi, Esar Simó, entre otros.

Antes de irse para Miami para estudios superiores llegó a tocar muchas veces en el espacio naciente Jazz en Dominicana en Casa de Teatro con el grupo Au Vivo. Al llegar a Miami estudia Jazz Performance, becado por la Universidad de Miami, donde estudió con Stephen Rucker, baterista de The Bee Gees
Luego sale a Boston en el 2013 donde completa carrera, también en Jazz Performance, en Berklee College of Music. En Boston, con el también dominicano, Javier Rosario -virtuoso de la guitarra- forma su grupo The Underground Oblivion, con el cual se presentó en la versión 2016 del Santo Domingo Jazz Festival en Casa de Teatro. Allá estudió durante cuatro años con la leyenda del jazz Ralph Peterson Jr., Ian Forman (alumno de Elvin Jones), Bob Gulloti (miembro del trío Fringed con George Garzone), Skip Hadden y Joe Lovano. Y por último, pero no menos importante, la gran Terry Lynne Carrigton.

De Boston pasa a residir en New York donde estudia con el legendario baterista Roy Haynes, en su casa. Estudió también durante años en Brooklyn, realizando una residencia mensual con: Ari Hoening, Jonathan Blake, Bill Stewart, Jeff Tain Watts y Marcus Gilmore. En su tiempo en Brooklyn, NY mantuvo una muy activa agenda tocando con grandes músicos de la ciudad como Rotem Sivan, Dan Loomis, Gracie Terzian, Leandro Pellegrino, Gustavo D’Amico.

Dato interesante es que durante 8 años vivió en el histórico barrio Bedford-Stuyvesant, justo detrás de la casa original de Max Roach, con quien también comparte el mismo cumpleaños, el 10 de enero.
La agrupación que lidera Javier está conformada por el baterista, Isaac Hernández en guitarra, Sebastian Mueses en contrabajo y Nicolás Mondragon en saxofón. Nace con la inquietud, meta a la vez, de tocar musica original de Robiou y otras composiciones de los años 60, 70, 80, y 90.

Música que reta, compleja y profunda, pero que la química desarrollada por los cuatro, logra que, juntos, sean tocadas muy bien… y hacer realidad el expresar sus inquietudes musicales ante el público del reconocido espacio.

Fecha: Viernes 11 de septiembre
Hora: 8:00p.m.
Lugar: Dominican Fiesta Hotel & Casino
Dirección: Ave. Anacaona 101 – Mirador Sur
Precio: No Cover
Reservas: 809-562-8222

lunes, 7 de septiembre de 2026

Jazz en Dominicana ... camino a sus 20 años - 4 de 5 - presencia internacional

Jazz en Dominicana ... camino a sus 20 años (4 de 5)
presencia internacional

Hoy publicamos la cuarta entrega de esta mini-serie que pretende dar a conocer más al proyecto Jazz en Dominicana. Este artículo es sobre nuestra presencia a nivel internacional.

Sea a través de la página, los eventos, el canal de youtube, las colaboraciones con diversas entidades, instituciones y medios a través de los años, nuestra misión de dar a conocer, posicionar y promover el Jazz en (y de) la República Dominicana se ha mantenido como un norte en nuestro caminar, tratando de ser un importante canal de apoyo a la cultura del jazz, en dominicana.

Acciones que, en conjunto, abren una ventana a diversos actores que han sido, son y serán parte de la escena del jazz en nuestro país!
International Jazz Day

Organizational Partner
El Día Internacional del Jazz es posible gracias a los esfuerzos voluntarios de organizadores de todos los niveles de la sociedad civil en más de 190 países de todo el mundo. Gracias a estos esfuerzos, el Día Internacional del Jazz se ha convertido en un momento ampliamente esperado en los calendarios culturales municipales y regionales, promoviendo el desarrollo de capacidades en los sectores culturales relevantes y una mayor conciencia sobre el jazz y su papel como vector de paz y diálogo intercultural. Esta página reconoce con gratitud a aquellas instituciones que generosamente han dedicado su tiempo y recursos para garantizar que el Día Internacional del Jazz se celebre de una manera que realmente refleje su identidad global. Lea a continuación para conocer el trabajo de estos increíbles socios. International Jazz Day destaca las gestiones realizadas por Haina de Jazz y Jazz en Dominicana.
(desde Abril 2012, hasta la fecha - https://jazzday.com/organizational-partners)

Community Leader
La página del International Jazz Day reconoce y destaca a miembros de la comunidad - músicos, artistas y líderes - que muestran su espíritu #JazzDay cada año. 
(desde Abril 2012, hasta la fecha - https://jazzday.com/participate/meet-our-community/)

 
Panel de jueces para el 7 Virtual Jazz Club Contest
(Desde la primera competencia en el 2016, hasta la fecha)

El 7 Virtual Jazz Club es una asociación de voluntarios sin fines de lucro fundada en 2016, dedicada a apoyar el jazz en todas sus formas. El sitio web alberga la primera competencia de jazz en línea, totalmente global, de la historia. El Club continúa su búsqueda por el mundo de creativos músicos emergentes y poco reconocidos de todas las edades y orígenes.
Dando cumplimiento al objetivo del 7 Virtual Jazz Club de desenterrar talentos musicales ocultos centrándose en las nuevas tendencias que han surgido en el jazz y la música creativa; las participaciones enviadas son juzgadas por un panel de expertos internacionales en jazz. El jurado actual está conformado por 42 miembros, siendo estos importantes personalidades del jazz provenientes de todo el mundo.
Fui electo el primer Presidente del Jurado, ocurrido en la Séptima Edición (2022)

 
Socio Internacional del (International Partner of The) 
New Orleans Jazz Museum

El 12 de abril del 2021 el New Orleans Jazz Museum envió un comunicado invitando a Jazz en Dominicana a establecer una alianza de asociación entre ambas instituciones.

En cinco ocasiones hemos sido invitados por el museo a ser participe de su celebración virtual del Día Internacional del Jazz. A través de Jazz en Dominicana, agrupaciones de jazz del país participan de esta importante y reconocida Celebración Virtual. La cual comparte videos y material audio-visual proveniente de sus propios archivos y de asociados alrededor del mundo con contenido que dan testimonio, en línea, del impacto global de la música y la cultura del jazz.

En estas cinco entregas hemos participado con 22 agrupaciones de jazz de nuestro país. Las 3 agrupaciones que participaron en la celebración virtual este año fueron: Retro Jazz, Montano Project y el Isaac Hernández Trío.

En el 2024 Greg Lambousy, Director General del New Orleans Jazz Museum, y Taslya Mejia, Directora de Eventos y Relaciones Exteriores del museo reconocieron a Fernando Rodríguez De Mondesert con The New Orleans Jazz Museum Creative Spaces Award.

 
Festivales Internacionales de Jazz

A través de los años hemos logrado llevar agrupaciones nuestras a varios festivales en el área y en los Estados Unidos. 

Entre estos:
2009 - Gwadloup Festival (Guadalupe) - Josean Jacobo Trio
2009 - Gwadloup Festival (Guadalupe) - La Ecuación
2012 - South Florida Dominican Jazz Fest (Miami, EEUU) - Alejandro ¨Colita¨ Vargas and his Caribbean Jazz; Oscar Micheli Trio; Alex Diaz & his Merengue Jazz 
2013 - South Florida Dominican Jazz Fest (Miami, EEUU) - Alejandro ¨Colita¨ Vargas and his Caribbean Jazz; Alex Diaz & his Merengue Jazz; Pengbian Sang & Retro Jazz. Special Tribute to Guillo Carias 
2014 - South Florida Dominican Jazz Fest (Miami, EEUU) - Luis Disla & The Prophecy with Tito Puente Jr.; Sandy Gabriel & POP Jazz with Milton Salcedo. Special tribute to Guarionex Aquino
2015 - BarranquiJazz Festival (Colombia) - Pengbian Sang & Retro Jazz
2015 - South Florida Dominican Jazz Fest (Miami, EEUU) - Homenaje a Mario Rivera con Alex Diaz y su Merengue Jazz. Invitado de honor Arturo Sandoval.
2016 - Indy Jazz Fest (Indiana, EEUU) - Yasser Tejeda & Palotré
2016 - BarranquiJazz Festival (Colombia) - Josean Jacobo & Tumbao
2016 - Mompox International Jazz Festival (Colombia) - Pengbian Sang & Retro Jazz
2017 - Panama Jazz Festival (Panamá) - Pengbian Sang & Retro Jazz
2017 - Mompox International Jazz Festival (Colombia) - 4inTune
2017 - Mompox International Jazz Festival (Colombia) - Pengbian Sang & Retro Jazz
2017 - Indy Jazz Fest (Indiana, EEUU) - Oscar Micheli Trío
2018 - Mompox International Jazz Festival (Colombia) - Pengbian Sang & Retro Jazz
2018 - Indy Jazz Fest (Indiana, EEUU) - Indy Jazz Fest & Jazz en Dominicana presents The Dominican Republic. Pavel and Direct Contact (dirigida por el pianista dominicano, radicado en Indianapolis - Pavel Polanco-Safadit) y, desde dominicana, los músicos: Javier Vargas, Miguel Montas, y Luis Mojica.

sábado, 5 de septiembre de 2026

Jazz en Vivo en RD del 6 al 12 de septiembre

Jazz en Vivo en RD del 6 al 12 de septiembre

Es increíble la sensación que uno siente cuando no solo escucha a sus cantantes favoritos, sino que además los ve interpretar los temas con los que nos emocionamos. Si además unimos el ver en directo a todo un equipo de músicos trabajando en conjunto para que el resultado sea perfecto, la sensación es magnífica. Una mezcla de emoción y adrenalina que se transmite por la energía que los músicos irradian encima del escenario. Vivamos el jazz de una especial manera en esta semana.

Ni siquiera hay que buscar lejos, ya que habrán varios eventos en Santo Domingo, Santiago y Puerto Plata, siendo estos:
Lunes 7 de septiembre: Los Lunes de Jazz (Santiago):

Este lunes 7 de septiembre, los Los Lunes de Jazz en Uno Siete Ocho Bar mezclarán géneros y les visita Ari - una artista y cantautora de Santiago de los Caballeros, que se abre camino en la nueva escena del R&B dominicano. Su propuesta mezcla R&B, neo-soul y sonidos urbanos, creando canciones que exploran el amor, la sensualidad, la vulnerabilidad y el crecimiento personal. En 2026 presentó VEINTE, su primer EP, consolidando una identidad artística íntima, femenina y auténtica y como siempre el tradicional Jam Session! El grupo de planta es: José Alberto Ureña en los teclados, Smarlly Belliard en el piano, Eustiquio Céspedes en la flauta, Kendrix Peña en el bajo, Emmanuel Cueto en la batería, Fatima Franco en voz y Cukín Curiel en la percusión, los habituales y los que llegan de improviso. La coordinación del espacio le recae a los músicos Fátima Franco y Cukín Curiel, quienes también participan activamente del evento!

Los Lunes de Jazz se celebran cada lunes a partir de las 8:30PM, en Uno Siete Ocho Bar, en la Av. Juan Pablo Duarte No. 178, en Santiago de los Caballeros. Cover de $350 p/p. Más info 809-889-2444

Jueves 10: Jazz Night at The Green Room (Santo Domingo):

El jazz vuelve a encender, cada jueves, la noche de Jazz que ofrece The Green Room. Este jueves 10 con The Green Room Jazz Band.

Jazz Night at The Green Room, cada jueves a partir de las 9:30PM en The Green Room en la Calle Andrés Julio Aybar 17 segundo piso, del Ensanche Piantini. No cover. Telef de contacto para informaciones y reservas: 809-740-4601. Reserva de boletas a través de tix.do

Viernes 11: Fiesta Sunset Jazz presenta el debut del 
Javier Robiou Quartet (Santo Domingo):

Es un honor pare el Fiesta Sunset Jazz, presentar, el viernes 11, al debutante cuarteto del baterista, compositor y líder de grupo Javier Robiou! La agrupación que lidera Javier está conformada por el baterista, Isaac Hernández en guitarra, Sebastian Mueses en contrabajo y Nicolás Mondragon en saxofón. Nace con la inquietud, meta a la vez, de tocar musica original de Robiou y otras composiciones de los años 60, 70, 80, y 90. Música que reta, compleja y profunda, pero que la química desarrollada por los cuatro, logra que, juntos, sean tocadas muy bien… y hacer realidad el expresar sus inquietudes musicales ante el público del reconocido espacio. Será una noche apasionante, colorida, emotiva, memorable, e irrepetible!

Fiesta Sunset Jazz es celebrado cada viernes a partir de las 8:00PM en el Dominican Fiesta Hotel & Casino, Piso 8. El hotel está en la Avenida Anacaona 101 del sector Mirador Sur de Santo Domingo.

Sábado 12: Café Lángos presenta: Jazz Night (Puerto Plata):

Jazz Night en Café Lángos en Puerto Plata donde cada sábado a partir de las 7pm el público que asiste deja que el ritmo del jazz te envuelva en éste ambiente único y acogedor. En Café Lángos. nuestra gran amiga Lourdes Batista-Jakab les invita a disfrutar de una velada especial llena de buena música a cargo de Relativos Band, deliciosa comida y bebidas que acompañan el alma.

Café Lángos está en la Av. Gregorio Luperón No. 20 en Puerto Plata. Para informaciones y reservaciones llamar al (829) 977-5448

miércoles, 2 de septiembre de 2026

El hombre que estaba escuchando - por Héctor Santana

El hombre que estaba escuchando
por Héctor Santana

Hace veinte años, Fernando Rodríguez De Mondesert estaba sentado escuchando jazz. La escena, vista desde hoy, tiene algo extraordinario. Era septiembre de 2006. Guy Frómeta, Jeremías King, Sandy Gabriel y Rafelito Mirabal tocaban aquella noche y, según cuenta el propio Fernando, él era el único miembro del público.
Cuatro músicos tocando para un hombre que escuchaba.
Ellos hicieron lo que hacen los músicos: tocaron… y Fernando hizo algo que quizás en ese momento ni siquiera imaginaba hasta dónde llegaría: escuchó.

Aquella experiencia lo llevó a escribir sobre lo que había vivido. Poco después nació Jazz en Dominicana. Y al mirar estos veinte años, no puedo evitar pensar en la hermosa ironía de aquella escena: un hombre que estaba prácticamente solo escuchando a unos músicos terminó dedicando buena parte de su vida a procurar que nuestros músicos fueran escuchados.

Pero en cuanto a mí, mi historia con Fernando había comenzado mucho antes. Unos veinticinco años antes de que existiera Jazz en Dominicana. 
A finales de 1981 yo era apenas un muchacho y tocaba con Nick “Túcaro” Silfa y Juan Francisco Ordóñez. Fernando trabajaba entonces en el Hotel Sheraton, después de aquellos años en Houston que terminaron de convertirlo en un jazzófilo empedernido. 
La Canasta era un pequeño restaurante del hotel que, por lo visto, tenía un problema: se llenaba pasada la medianoche, cuando la gente llegaba buscando sus famosos caldos y sándwiches, pero había que hacer algo con las horas anteriores. Y Fernando tuvo una idea: jazz.

Así terminamos Túcaro en la batería, Juan Francisco en la guitarra y yo en el bajo, tocando jazz y fusión en La Canasta. Todavía puedo recordar el ambiente de aquel pequeño lugar y, de manera muy particular, un sancocho “épico”. Y, para ser fiel a la historia completa, en los momentos de ocio también recuerdo alguna que otra partida de Pac-Man en una de aquellas máquinas de arcade que hoy son casi piezas de museo. Éramos muy jóvenes.

Pero recuerdo algo más… a Fernando. Aquel muchacho que venía de Houston transpiraba amor por el jazz. Se le notaba. En su entusiasmo, en la conversación y, sobre todo, en algo que con los años descubriríamos que se convertiría casi en una vocación: crear oportunidades para que otros hicieran música.

Pensándolo ahora, Fernando me abrió un espacio para tocar jazz unos veinticinco años antes de crear Jazz en Dominicana.
Y quizás haya aquí una historia aún mayor. Ya que Fernando no llegaría a un terreno completamente virgen. Antes que él, Federico Astwood había ocupado un lugar muy particular —quizás único en su tiempo— como gestor y promotor del jazz en nuestro país. Sus recordados conciertos Jazz Astwood abrieron escenarios, crearon público y mantuvieron viva una música que siempre ha necesitado de gente dispuesta a empujarla.
Federico murió en 1998, y con su partida pudo parecer que también se apagaba una manera muy personal y tenaz de promover el jazz dominicano… Pero no fue así.

Sin pretender establecer una sucesión en todos los sentidos —y salvando todas las distancias—, hay algo de Josué después de Moisés en esta historia. Fernando no vino a ser otro Federico Astwood, sino a ocupar su propio lugar. Con otra personalidad, otros métodos, otro tiempo y, eventualmente, una plataforma propia. Pero recogiendo una antorcha que no podía dejarse apagar.

Visto así, cuando Jazz en Dominicana nació en 2006, no solamente estaba comenzando algo. También estaba preservando algo. Una historia que venía de antes, un espacio que otros habían ayudado a construir y una causa que necesitaba quien siguiera empujándola… Fernando lo hizo.

Yo fui uno de aquellos músicos.
Y quizás por eso estos veinte años significan algo especial para mí. Porque puedo mirar hacia atrás y darme cuenta de que Jazz en Dominicana no apareció de repente en 2006. Mucho antes de tener un blog, producir cientos de conciertos, documentar una parte importante de nuestra historia musical o convertirse en el gestor y promotor que conocemos hoy, Fernando ya estaba haciendo espacio para el jazz y para quienes lo tocábamos.

Pero algo más, Fernando no es músico —aunque esto depende de cuán generosos seamos con la definición y de lo que él mismo alegue en su defensa—. Y quizás por eso su historia me resulta todavía más extraordinaria.
Quienes hemos hecho música sabemos que detrás de cada presentación hay mucho más de lo que ocurre sobre una tarima. Para que un músico pueda subir, conectar su instrumento y contar su historia, alguien tuvo que creer que valía la pena abrir ese espacio. Alguien tuvo que hacer llamadas, convencer, coordinar, insistir, promover, resolver dificultades y, muchas veces, continuar cuando las circunstancias parecían aconsejar exactamente lo contrario.

Eso ha hecho Fernando durante décadas. Otros, que me han precedido en estos escritos, han documentado muy bien los números de Jazz en Dominicana, y son impresionantes: cientos de músicos, más de un millar de presentaciones, publicaciones, encuentros, viajes y proyectos. Pero mi interés en estas líneas no está tanto en resaltar lo que puede medirse, más bien, mi interés es destacar aquello que resulta mucho más difícil medir; ya que detrás de las cifras hay personas.

Hay jóvenes músicos que encontraron una primera oportunidad. Muchachos que necesitaban un escenario para comenzar a contar su propia historia y alguien les dijo, en los hechos: lo que tienes que decir merece ser escuchado. Algunos encontraron en Jazz en Dominicana un lugar para presentar su propuesta, crecer, volver y ser escuchados.

Y también estamos los del otro extremo. Hace muchos años que la música dejó de ocupar en mi vida el lugar único que tuvo en otros tiempos. Otros llamados, otras responsabilidades y otras pasiones fueron ocupando esos espacios. Pero hay algo que le dije al propio Fernando cuando me entrevistó para Jazz en Dominicana y que sigo creyendo profundamente: músico no es lo que haces; es lo que eres.

Uno puede dejar los escenarios. Puede pasar años sin tocar regularmente. Puede incluso pensar que aquella etapa quedó atrás. Pero algo permanece. Y entonces, de vez en cuando, aparece Fernando y abre nuevamente una puerta. En mi caso, algunos de esos espacios me han permitido reencontrarme con entrañables compañeros de viaje, tocar otra vez la música que nos formó y recordar, con un bajo entre las manos, una parte de quien soy.

Incluso cuando, al final de alguna de esas noches, termino comprobando —no sin cierta sonrisa— que mi mente todavía puede ir mucho más lejos y más rápido que mis manos. Y, lejos de verlo como algo negativo, hay también un regalo en reconocer que estamos en otra etapa. Después de todo, esos mismos escenarios que un día vieron otras destrezas hoy pueden mostrar otras virtudes: la experiencia, la madurez, el disfrute sin pretensiones y, quizás, una manera distinta de contar la historia. Para alguien que ya no está buscando una carrera, ni exposición, ni demostrar absolutamente nada, sino sencillamente volver a disfrutar de hacer música con amigos, eso tiene un valor difícil de explicar.

Y aquí aparece una coincidencia que solo ahora, mientras escribo estas líneas, alcanzo a apreciar en toda su dimensión. Fernando me abrió un espacio cuando yo era un muchacho que tenía una vida musical por delante. Más de cuarenta años después, sigue abriéndome espacios cuando buena parte de esa vida musical ha quedado detrás. Entre una cosa y la otra han pasado casi todas nuestras vidas.

Por eso mi gratitud no es simplemente por lo que Fernando ha hecho por “el jazz dominicano”, como si habláramos de una abstracción. Es por lo que ha hecho por los músicos; por los que comienzan y por los que regresamos… por quienes necesitan una primera oportunidad y por quienes agradecemos tener una más.
Hacerlo una vez requiere entusiasmo. Hacerlo durante tanto tiempo requiere nada menos que tenacidad.

Curiosamente, cuando Fernando me entrevistó tiempo atrás y me preguntó por los medios y el jazz en nuestro país, al referirme a su trabajo utilicé precisamente dos palabras: impresionante y tenaz. No las escribo ahora porque haya llegado un aniversario. Ya lo pensaba entonces.

He vivido suficiente para saber que comenzar cosas no es tan difícil. Lo verdaderamente extraordinario es permanecer. Permanecer cuando falta apoyo, cuando los recursos son escasos, cuando la respuesta no corresponde al esfuerzo. Pero también cuando hay que hacer más de lo que razonablemente permiten las fuerzas. Cuando uno mismo probablemente se pregunta si vale la pena continuar. 

Fernando ha continuado. Y eso me habla de una pasión genuina. Porque la pasión verdadera no es solo entusiasmo. El entusiasmo puede durar una temporada; pero la pasión que merece ese nombre sobrevive a las decepciones, se adapta, insiste y vuelve a encontrar razones para hacerlo otra vez.

Pero hay una evidencia de la influencia de Fernando que para mí supera los números, los conciertos, los artículos y hasta los cientos de músicos que hemos recibido aplausos al presentar nuestras propuestas en espacios que él ha ayudado a crear.
Está mucho más cerca de él… en su propia casa. Uno de sus hijos decidió ser músico. Y no simplemente músico: abrazó el jazz y el contrabajo. Eso me dice muchísimo!!!

Es relativamente fácil influir sobre quienes nos conocen desde cierta distancia. Podemos entusiasmar a quienes ven solamente el resultado final. Pero nuestros hijos ven otra cosa. Ellos conocen el costo. Ven el cansancio. Conocen las frustraciones que nadie publica. Escuchan las conversaciones cuando todo termina. Saben cuánto se ha entregado y cuánto ha costado. Por eso, cuando después de ver todo aquello un hijo termina amando lo que su padre ama, estamos delante de una clase diferente de influencia. Una que no se impone, sino que se contagia.

Y quizás sea esa, para mí, una de las imágenes más hermosas de esta historia: un hombre que no era músico amó tanto esta música que dedicó buena parte de su vida a crear espacios para quienes sí lo éramos, y terminó transmitiendo esa pasión dentro de su propia casa.

No sé si Fernando imaginó algo de esto aquella noche de 2006 cuando estaba prácticamente solo escuchando jazz. Mucho menos podía imaginarlo aquel joven gerente que, veinticinco años antes, pensó que poner un trío a tocar jazz y fusión podía ser una buena manera de llenar las primeras horas de la noche en La Canasta.

Pero yo estaba allí. Y más de cuarenta años después, aquí estamos todavía. Él, creando espacios… yo, de vez en cuando, volviendo a tocar.

Por eso, Fernando, gracias. Gracias por la pasión, por la amistad, por la tenacidad. Gracias por las primeras oportunidades y por las oportunidades de volver. Gracias por haber insistido tantas veces cuando probablemente habría sido más fácil no hacerlo.

Y gracias, sobre todo, por algo que comenzaste a hacer mucho antes de que existiera Jazz en Dominicana y que, afortunadamente, todavía no has dejado de hacer: seguir escuchando.

Héctor Isaac Santana
Septiembre 2026